A Sionlla posibilita el crecimiento de firmas del Tambre, cuyas naves encuentran relevo inmediato por parte de otras compañías

Mediada la década de los años 70 comenzaban a llegar las primeras empresas al polígono del Tambre. Una extensión superior al millón de metros cuadrados que parecía inmensa en aquel año inaugural de 1975 y que fue acogiendo a industrias que se habían asentado en unas afueras de Santiago que para entonces formaban parte ya de la trama urbana de la ciudad. La progresiva implantación de empresas hizo necesario ampliar suelo industrial mediada la década de los 2000 hacia Costa Vella y Boisaca, mientras en el 2012 se materializó A Sionlla con otros 1,4 millones de metros cuadrados; está en tramitación una nueva ampliación de algo más de 400.000 metros cuadrados. Son cuatro áreas empresariales que, en realidad, funcionan como un todo, un espacio único de marcado dinamismo empresarial, al que acuden a trabajar a diario en torno a las 10.000 personas.

Y es que las fronteras Tambre-Boisaca y Costa Vella-A Sionlla son indetectables, y esas dos zonas están a escasa distancia a través de una SC-20 que funciona de inmediato conector. Es un conjunto, pero con especialización por zonas: el Tambre muestra tradicionalmente una orientación industrial que es mucho más leve en los parques empresariales situados a su sur-este.

Lo que se está produciendo en los últimos años es una migración paulatina de las empresas asentadas en el colmatado Tambre hacia una Sionlla con más espacio para crecer.

Nueva nave de Urovesa. El papel industrial del Tambre se percibe en las empresas allí instaladas. Una de las fábricas que acogió fue la de Urovesa, compañía que trasladó más tarde su producción a las instalaciones de Valga. La compañía acaba de iniciar la construcción de una nave que centralizará la postventa de sus vehículos, a través de un almacén logístico de recambios que llegarán a los distintos países del mundo donde vende sus productos. Por su parte, la empresa Arroupa que comanda Cáritas Diocesana tiene en construcción, en colaboración con Inditex y la Xunta, una nave de 4.900 metros cuadrados en el Tambre, que le permitirá incrementar su actual plantilla de 37 trabajadores a 62, el 80 % de ellos para personas en situación o riesgo de exclusión.